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Serbia (capitulo 1) PDF Imprimir E-Mail
Sunday, 09 de November de 2008
Serbia, este pueblo tan amable, cuando en la bicicleta pienso en ellos digo "pueblo dulce", y hospitalario y en fin, pacifico, tantas guerras ha sufrido: la primera y segunda guerra mundial, la invasión soviética y cuando ya los "muros" famosos cayeron la reestructuración de la Yugoslavia creada por la U.R.S.S., las guerras balcánicas en Croacia, Bosnia, Kosovo.
Serbia no ha sufrido la guerra de los Balcanes en comparación a sus hermanos croatas y bosnios, a los que destruyeron medio pais, excepto los terribles bombardeos de la OTAN contra puentes, bases militares, aeropuertos… en Belgrado, Nis, Metrovica y tantos otros pueblos y ciudades, pero han sufrido el exodo en lo que consideran su propio pais al perder las guerras: tantos serbios que perdieron su casa. Huyeron con lo puesto muchos y cuando volvieron a Croacia o Bosnia o Kosovo alguien habia aprovechado su indigencia para quedarse con su casa y su pueblo, sus paseos por el rio y el bar de siempre donde bebia "rakia" y jugaba al ajedrez, la vida al cabo, se quedo con su vida. Fueron miles los exiliados. Por que ante todo fue una guerra etnica, y según dicen muchos, casi todos, politica.
Marina me dice que después de 500 años viviendo los serbios en Croacia, pues es también su pais, no les pueden echar porque sí. Y esto tal vez haya sido lo más cruel, ha sido una guerra contra las personas, por ser lo que son, musulmanes, ortodoxos, católicos. En Bosnia encontramos un pueblo musulman, sólo habia musulmanes, Senad nos acogió en su casa; era un pequeño pueblo con tres grandes mezquitas, y un pequeño cementerio sin flores a las afueras, con su iglesia en ruinas, donde antaño se enterraban los muertos católicos (Croatas) pero sus vivos tuvieron que huir, antes era un pueblo católico. Senad, musulman, huyó de la guerra con quince años, a Austria, ahora ha regresado y como una burla a la muerte vive feliz con su mujer Valentina, católica.
En Croacia Majda se lamentaba, "tanta guerra para qué, para estar peor, amargados y peor", y esta voz la escuchamos varias veces en Croacia.
Los serbios, empobrecidos por las guerras, parecen dejar pasar y esperan, eso nos parece, tiempos mejores. Porque no corren buenos tiempos pero no pierden su carácter abierto y alegre, amigos de la vida solo esperan, pero esperan contentos.
Y en Mitrovica nos acogen Marina y Clode. El es francés, y yo no se si se enamoro pero nos cuenta Marina que su exmarido escapo a Belgrado con otra mujer más joven dejándola en la calle con dos hijas, pero ella infatigable despachó hamburguesas hasta crecerle cayos y logro emprender su propio negocio de hamburguesas, pero se presentò Clode una tarde y no lo pensó mucho,"necesito un hombre en casa, si te quedas es gratis"; Clode, con sesenta años sin salir de la belle Francia dudó un poco, pero cambio el ruido y los dulces de París por el río Sava y un hogar . Y así Marina y Clode, después de tres años juntos nos llevan a tomar las aguas y una sauna a las Termas del pueblo y nos preparan dos o tres exquisiteces de la cussine francoise (francesa quise decir).
 
Modificado el ( Wednesday, 12 de November de 2008 )
 
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